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Lo Que Puedas Hacer
Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría. (Eclesiastés 9:10)
En la antigüedad todos descendían al Seol unos para ser consolados en el seno de Abraham y otros para ser atormentados. Los que mueren en Cristo al día de hoy ya no descienden sino que ascienden a su lado. Solamente en vida podemos decidir si aceptamos a Jesús como nuestro único y exclusivo Salvador; si vivimos y trabajamos para él. Haciendo esto es que podemos ir al cielo. Si nos resistimos a recibir a Cristo como único y exclusivo Salvador y no le reconocemos el sacrificio hecho en la cruz del calvario iremos al infierno. Hay un cielo que ganar y un infierno del cual escapar. (Mateo 7:13-14). Cuando se llega al infierno no hay rezo, ni vela ni San Pedro que abra puertas. El único que puede ayudar se llama Jesús, él es el camino, la verdad y la vida. No hay otro nombre dado a los hombres en el cual haya salvación. ¡Hay que estar preparados! Pronto viene un día de recompensa en el que el Señor dirá “Buen siervo fiel, en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré” (Mateo 25:23). La muerte llega súbitamente y ahí comienza la eternidad. Esta establecido por Dios que el hombre muere una vez y luego viene el juicio. (Hebreos 9:27), Jesucristo hizo un sacrificio eterno que está vigente y será válido siempre porque su sangre todavía tiene poder. Servir a Cristo debe ser nuestra pasión y deleite por gratitud. No se puede arriesgar mucho por lo poco, hay que serle fiel a Dios. Todo lo que te viniera a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas. Todos tenemos unas habilidades, capacidades y dones para hacer cosas y mejorar todo lo que nos rodea. Dios nos pedirá cuenta por todo lo que hacemos y lo que no hacemos también. El no nos pide que hagamos más de lo que podemos, cada cual debe hacer según su capacidad. Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra (Eclesiastés 11:1-2) Tenemos que aprende a entregarle todos nuestros esfuerzos a Dios, además de convertirnos en buenos servidores. El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará. Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno. (Eclesiastés 11:4; 6) En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor. (Romanos 12:11) Este es el tiempo de la iglesia, tenemos que levantarnos y resplandecer. Tenemos que trabajar, sembrar, propagar la buena noticia de la salvación y reafirmar nuestra vida en el Señor. ¡Hay que esforzarse! Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. (Josué 1:9) Hay que esforzarse mientras el día dura. Tenemos que seguir fortaleciéndonos en el Señor y el continuara haciendo por nosotros. Josué, era un conquistador pero para poder conquistar tenía que esforzarse y ser valiente. ¡Iglesia, no te rindas! Dios bendice al pueblo que se esfuerza. El dice levanta las manos endebles y las rodillas paralizadas (Hebreos 12:12) este es el tiempo de hacer todo lo que podamos hacer. En el Seol, no se puede trabajar. No nos quejemos, hagamos todo lo que nos venga a la mano para hacer según nuestras fuerzas. Sin esforzarnos y sin ser valientes nada pasará en nuestras vidas. ¡Hagamos la parte que nos toca! Tenemos un área de influencia que dominamos y solo nosotros podemos estar ahí. Ser creyente es llevar la luz a esos lugares. Dios nos ha entregado todo. La valentía no es una medicina, ni alguien que camina con nosotros. La valentía es una actitud que sale desde adentro de nuestro ser; se manifiesta en los momentos de crisis, dificultad y cuando nadie cree que se puede manifestar. Dios está buscando valientes que le crean. Si Josué no asumía la posición de valentía los que le seguirían no heredarían nada, porque el que estaba llamado a repartir la bendición era él, al igual que nosotros en este tiempo. ¡Iglesia, esfuérzate | Alaba Organization |


